Introducción a las Flores de Bach y a las capas de cebolla:

El trabajo de las Flores de Bach sobre el individuo

Las Flores de Bach no trabajan sobre el cuerpo físico, sino que mejoran el cuerpo físico y emocional actuando directamente sobre el campo emocional.

Es decir, no se trata de un fenómeno químico que altere el funcionamiento de ninguna molécula en el cuerpo, sino que es una terapia vibracional que actúa sobre la energía física: no es más que un fenómeno físico y es por esta razón que a veces es tan difícil de explicar a nivel científico si no nos ponemos a nivel subatómico (puedes ver este vídeo acerca de los estudios del agua para más info).

Las capas de cebolla según el Dr. Bach

Un ejemplo que puede ayudarnos a ver la acción de las esencias florales es éste, de Deon, que me encantó: si acercamos una aguja a un imán, esta es atraída, y si luego acercamos a su punta otra aguja más, veremos que ambas quedan unidas por la punta, aún estando lejos del imán la segunda de ellas. Las propiedades de las agujas no se han alterado, ni siquiera su forma, pero están unidas entre ellas.

Lo mismo sucede con las emociones en nuestro cuerpo (y el de nuestros amigos caninos, felinos…): van quedando en nosotros una unida a la otra por algún suceso, quedando la más reciente o superficial más visible, y quedando más “escondidas” (más profundas) las demás.

capas-cebolla

El Dr. Bach llamaba capas de cebolla a la disposición de las emociones en nuestro cuerpo emocional: la emoción más superficial es la que se ve, la que hace que el individuo se comporte de determinada manera (miedo, rabia, …). Debajo de esta emoción/comportamiento visible, aún quedan escondidas otras emociones y la personalidad/emocionalidad normal del individuo, dispuesto todo ello en capas.

Las esencias ayudan capa a capa

Las esencias florales nos ayudan a volver al equilibrio “quitando” (ayudando a gestionar) cada emoción negativa una a una, de la más visible o superficial, a la más profunda y pegada a nuestro centro (nuestro ser).

La función de las Flores de Bach será entonces, limpiar por vibración todas esas “capas” instaladas sobre nuestra esencia positiva, de adentro hacia afuera, soltándolas en forma espontánea, sin necesidad de hacer procesos mentales y a veces hasta sin ser consciente de ello si no fuese por los resultados que ven los compañeros caninos, felinos, humanos de su alrededor.

De este modo el individuo recupera su normalidad, es decir, la armonía entre lo que siente y hace, si el ambiente es favorable y no le provoca más emociones negativas de forma constante. Cuando recupera su normalidad, puede actuar sin miedos, ni frustraciones, con la seguridad de estar actuando sin condicionamientos de miedo o estrés que le llevan a reaccionar en lugar de accionar.

Este es el efecto de las Flores de Bach.

En humanos notamos que cuando aquellas capas indeseadas que nos cubrían son liberadas (a la inversa del imán), mejoran nuestras sensaciones y nos sentimos mejor con nosotros mismos.

En animales vemos que para un individuo que se había perdido debajo de tanto stress, miedos, inseguridades o inestabilidad, es como si la calma volviera después de la pesadilla o luego de la tormenta, cuando finalmente las nubes se han apartado.

Nos apoyan en múltiples situaciones

En síntesis, las Flores de Bach son un apoyo de mejora en problemas de convivencia, miedos, traumas, pero también son un apoyo en la gestión de emociones en nuestros amigos animales que sufren enfermedades físicas: gracias a la gestión de determinadas emociones/reacciones, por psiconeuroinmunología, estaremos contribuyendo a que su estrés y ansiedad sean menores, y a que los procesos hormonales del estrés no sigan desgastando el sistema inmunitario ni los tejidos de nuestros animales amigos enfermos crónicos.

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